← Volver a proyectos

Microsoft Entra ID · Single Sign-On

Integración de aplicaciones mediante SAML

Resumen

Varias aplicaciones autenticaban directamente contra el LDAP local. Migramos la autenticación a Microsoft Entra ID mediante SAML para reducir esa dependencia, facilitar la gestión de la contraseña desde fuera de la organización y dejar preparada la aplicación de MFA y políticas de acceso.

Mi papel
Análisis de requisitos, configuración SAML, atributos y validación.
Alcance
Varias aplicaciones y colectivos con necesidades diferentes.
Resultado
Autenticación centralizada en Microsoft Entra ID.
Entorno
Microsoft Entra ID, SAML, certificados y grupos dinámicos.
Flujo simplificado de autenticación Los atributos cambian según la aplicación
UsuarioCuenta corporativa
IdentidadMicrosoft Entra ID
AserciónSAML y atributos
DestinoAplicación empresarial

El problema

Algunas aplicaciones autenticaban directamente contra el LDAP físico. Eso mantenía una dependencia con la infraestructura local y limitaba la gestión del acceso, especialmente para cambios de contraseña, MFA y políticas que queríamos centralizar en Microsoft Entra ID.

La primera integración parecía sencilla, pero pronto comprobé que utilizar SAML no significa que todas las aplicaciones esperen la misma configuración.

Decisiones

Entender primero qué esperaba cada proveedor
Antes de configurar Entra ID revisaba identificadores, URL de respuesta, certificado y atributos obligatorios.
Separar colectivos cuando el acceso era diferente
En una de las integraciones, personal y alumnado necesitaban aplicaciones distintas. La asignación se resolvió mediante grupos dinámicos.
Probar antes de generalizar el acceso
Cada integración se validó con usuarios de prueba y con el proveedor antes de ampliar la asignación.

Implementación

Para cada aplicación preparé la aplicación empresarial en Microsoft Entra ID, configuré SAML, intercambié metadatos con el proveedor y adapté los atributos necesarios.

La parte que más variaba era el contenido de la aserción: identificador del usuario, colectivos, certificados o formatos concretos. Cuando aparecía un error revisaba la información que Entra ID estaba enviando y la comparaba con lo que esperaba el proveedor.

En cada caso validé la autenticación con usuarios de prueba y revisé junto al proveedor los errores de atributos o certificados antes de ampliar la asignación.

Resultado

Varias aplicaciones autentican ahora mediante Microsoft Entra ID en lugar de consultar directamente el LDAP local. El usuario mantiene la misma identidad corporativa y la autenticación queda preparada para aplicar MFA y políticas de acceso desde Entra ID.

Desde entonces sigo el mismo orden para nuevas integraciones: revisar requisitos, configurar atributos, probar con pocos usuarios y ampliar el acceso cuando el flujo está comprobado.